Quiero contarte cómo he llegado hasta aquí, porque este proyecto no ha nacido de un día para otro: es el resultado de todo lo que he aprendido en consulta desde que empecé.
Octubre de 2021: el principio
Empecé a ejercer como dietista en octubre de 2021. Venía de una formación muy distinta —soy Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla—, pero la nutrición terminó ganándome: me fascina cómo lo que comemos cambia la manera en que vivimos, dormimos, rendimos y nos sentimos. Desde el primer día tuve claro el tipo de profesional que quería ser: cercano, honesto y que enseña, no que impone.
Años de consulta: lo que aprendí acompañando
Desde entonces he acompañado a personas muy diferentes, con objetivos muy diferentes: mejorar su salud, rendir más, ordenar hábitos, sentirse mejor con su cuerpo. Ese trabajo me encanta y lo sigo haciendo. Cada caso me ha enseñado algo, y sobre todo me ha confirmado una idea: no existe la dieta perfecta, existe la pauta que encaja con la vida de cada persona y que se puede sostener en el tiempo.
El patrón que no podía ignorar
Con los meses empecé a ver algo que se repetía. Muchas mujeres, sobre todo a partir de los 30, llegaban con una mezcla parecida: inflamación, digestiones pesadas, hinchazón, cansancio y la sensación de haberlo probado todo sin resultados que durasen. No necesitaban otra dieta rápida. Necesitaban tiempo, comprensión y un plan pensado para su cuerpo y su momento vital.
Ese tipo de acompañamiento no cabe en una pauta de dos semanas. Pide profundidad, seguimiento y, sobre todo, entender por qué le ocurre a cada una lo que le ocurre.
Por qué nace este proyecto
Así nace este nuevo proyecto: no para sustituir lo que hago, sino para dar a esas mujeres un espacio propio. Un método específico, centrado en la nutrición antiinflamatoria y el bienestar femenino, que trabaja por trimestres y que pone el foco en educar y sostener, no en prohibir.
Quiero ser claro en una cosa, porque para mí importa: mi consulta general sigue existiendo y la valoro tanto como el primer día. Este proyecto no es «mejor» ni deja atrás lo anterior. Es una especialización: una forma de dar a un tipo de caso muy concreto el nivel de atención y de profundidad que merece.
En qué se diferencia
- Un enfoque: nutrición antiinflamatoria y bienestar de la mujer, no un objetivo genérico.
- Un ritmo: trabajo por trimestres, porque los cambios reales necesitan tiempo.
- Un método: valorar, personalizar, enseñar y acompañar; y, si quieres, también pautar ejercicio junto al plan nutricional.
- Un cupo limitado: pocas personas a la vez, para cuidar cada acompañamiento.
Si te sientes identificada
Si te reconoces en lo que cuento —la inflamación, las digestiones, el cansancio, la sensación de no encontrar tu sitio en las dietas de siempre—, quizá este sea tu momento. Puedes empezar por la guía desinflamatoria gratuita y, cuando lo veas claro, reservar tu valoración. Estaré encantado de escucharte.
Contenido divulgativo; no sustituye la valoración de un profesional sanitario en consulta.